Mar eterno

Un tributo al mar en forma de libro

La fascinación por el mar es universal y atemporal. En todas partes y en todos los tiempos ha sido fuente de inspiración y reflexión. 

Exacerba las emociones que uno ya lleva consigo cuando lo contempla porque provoca la introspección.

Es manso y melancólico. Ya estaba mucho tiempo antes que nosotros y ahí seguirá mucho después de que partamos, impasible y en armonía.

Muchos poetas, nacidos cerca del mar o no, se han dejado empapar por su esencia y significado. He elegido algunos poemas sobre el mar y han sido plasmados en las hojas blancas intercaladas entre las olas a modo de espuma marina. Para gozar más del contenido de la pieza, hay que sumergir los dedos entre olas, poemas y espumas, para descubrir algunos restos de la misteriosa y bellísima vida que alberga este ser.

FICHA TÉCNICA

  • Medidas: 50cm alto x 9’5cm ancho x 3cm grosor
  • Papel hecho a mano con trapos reciclados: blanco, marrón y cuatro tonos de azul
  • Poemas escritos por poetas nacidos en ciudades costeras: J.L. Borges (Buenos Aires), Idea Vilariño (Montevideo) y José Saramago (Lisboa).
  • Poemas impresos sobre papel traslúcido para croquis.
  • Fragmentos de conchas, cristal, cerámica y ramitas de la playa de Ocata (El Masnou)
  • Cuadernillos cosidos con hilo de pescar
  • Soporte de madera de una vieja barca
  • Tres ejemplares iguales pero diferentes, pues los tesoros de la playa en cada libro son únicos
  • Tiraje: 3 ejemplares numerados y firmados. Disponibles: 3

Algunos de los poemas incluidos entre las hojas de este libro-mar son:

A ti regresso, mar… de J. Saramago

A ti regresso, mar, ao gosto forte
Do sal que o vento traz à minha boca,
À tua claridade, a esta sorte
Que me foi dada de esquecer a morte
Sabendo embora como a vida é pouca.

A ti regresso, mar, corpo deitado,
Ao teu poder de paz e tempestade,
Ao teu clamor de deus acorrentado,
De terra feminina rodeado,
Prisioneiro da própria liberdade.

A ti regresso, mar, como quem sabe
Dessa tua lição tirar proveito.
E antes que esta vida se me acabe,
De toda a água que na terra cabe
Em vontade tornada, armado o peito.

El mar de J.L. Borges

Antes que el sueño (o el terror) tejiera
mitologías y cosmogonías,
antes que el tiempo se acuñara en días,
el mar, el siempre mar, ya estaba y era.
¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento
y antiguo ser que roe los pilares
de la tierra y es uno y muchos mares
y abismo y resplandor y azar y viento?
Quien lo mira lo ve por vez primera,
siempre. Con el asombro que las cosas
elementales dejan, las hermosas
tardes, la luna, el fuego de una hoguera.
¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día
ulterior que sucede a la agonía.

El mar de I. Vilariño

Tan arduamente el mar,
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.

Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso…

Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado ser cayendo
como un llanto, sin fin,
pesadamente,
tenazmente muriendo…

Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio