Cumbres borrascosas: restauración

Paseando por una librería de segunda mano del Eixample de Barcelona encontré esta edición de 1942 de Cumbres Borrascosas (Ediciones La Nave). Olía a humedad y sus páginas estaban manchadas por el rastro del agua. Me dieron ganas de lavar y encuadernar esta dramático clásico de la literatura inglesa.

si quieres ver el proceso puedes seguirlo en este paso a paso
retiro las cubiertas
aquí se puede observar la suciedad de los cortes debida al agua y el polvo
esta es la portada y la lámina con el retrato de la autora, Emily Brontë, antes y después del lavado
procedo al descosido: hay que cortar los hilos y separar los cuadernillos uno por uno

aquí vemos los hilos cortados, en la imagen de la izquierda una mancha de humedad provocada por el agua que penetró por la cabeza hacia el interior de las hojas y en la de la derecha la misma página después del lavado
aquí hay un par de fotos donde se puede apreciar el número del cuadernillo (o signatura) en la esquina inferior derecha de la hoja (son los cuadernillos 2 y 4)

más o menos la mitad de los cuadernillos descosidos, en la imagen de la izquierda se observan manchas de humedad, y en la de la derecha la misma página después del lavado

aquí se ve el lomo del libro descosido

separo las hojas de los cuadernillos y las distribuyo de esta manera sobre un reemay

después de superponer varias capas de hojas intercaladas entre reemays
procedo al lavado con un baño de agua muy caliente

al cabo de muy pocos minutos el agua empieza a amarillear (el agua caliente arrastra mucha suciedad) después del baño aclaro con agua fría en la misma cubeta y hago un segundo baño con agua caliente (con su correspondiente aclarado con agua fría)
no me ha parecido conveniente hacer un blanqueo del papel, ni necesaria la desacidificación con hidróxido cálcico, así que el siguiente paso es el secado del papel

he tendido los reemays con las hojas en las parrillas de secado durante un día, he recogido las hojas, rearmado los cuadernillos
y han estado en prensa muy apretada durante una hora
para acabar de mejorar el aspecto del libro decido hacer un mínimo cizallado de los cortes porque cuando esté cosido no quiero guillotinarlo, cizallar consiste en pasar los cuadernillos uno por uno por la cizalla para cortar un milímetro tanto del corte delantero como del superior y del inferior

este es el corte delantero y puede apreciarse la diferencia entre la mitad del libro que está cizallada
y la que no

esta es la diferencia entre corte delantero ya cizallado y corte superior sin cizallar

corte superior medio cizallado y medio sin cizallar

los tres cortes cizallados
Aquí acaba el desmontaje y lavado del libro. En la siguiente entrada se podrá ver el paso a paso de la encuadernación de Cumbres borrascosas. Hasta pronto!

introducción a la restauración de papel 6

La última sesión del curso de restauración la dedicamos a hacer una visita al Museu Molí Paperer de Capellades que resultó ser muy didáctica, interesante y recomendable para todos los públicos.

Museu Molí Paperer de Capellades

Con esta visita al pasado concluimos el curso de Introducción a la restauración de papel de la Escola d’Art La Industrial esperando que haya sido útil tanto para los alumnos como para aquellos que os habéis acercado al blog. Los buscadores siempre encuentran…
¡Hasta pronto!

introducción a la restauración de papel 5

Estamos llegando al final del proceso de restauración de nuestro libro Officia Sanctorum (1773) y eso significa que los pasos de hoy serán reordenar las hojas por cuadernillos, ordenar los cuadernillos según el lugar que les corresponde, eliminar el papel japonés sobrante de las reparaciones y prensar los cuadernillos para reducir el grosor y esponjosidad que ha adquirido durante estas semanas.
Pero no podemos acabar sin ver cómo llevar a cabo una laminación. Es un procedimiento que consiste en aplicar un soporte de papel japonés sobre todo el documento usado en papeles muy frágiles y quebradizos que de no ser por la laminación no podríamos manipular sin riesgo. Hemos visto dos tipos de laminación: con prensa y sin prensa.

antes de laminar la hoja de papel tenemos que ver si hay zonas perdidas o rasgados y proceder a su reparación, en esta imagen podemos ver un trozo de papel japonés que será injertado en una esquina del papel original

cuando tenemos las reparaciones hechas procedemos a la laminación empezando por humedecer la hoja con un spray (agua) para que dilate y la ponemos sobre un reemay que tendrá que ser un poco mayor (ponemos la hoja boca abajo para que luego el japonés quede detrás)

colocamos una lámina de papel japonés algo mayor sobre la hoja (como ya hemos dicho por detrás) y aplicamos una generosa capa de cola tylosa

con mucho cuidado estiramos las arrugas que van apareciendo debido a la dilatación del papel

ahora tiene que ir a la prensa entre papel secante (3 o 4 tanto abajo como encima) y entre maderas,
lo prensamos muy fuerte y en pocos minutos tendremos que retirarlo para cambiar los secantes, que enseguida quedan húmedos, para volver a dejarlo en prensa un buen rato 

 cuando lo sacamos por segunda vez de la prensa vemos como la rápida acción absorvente de los secantes ya nos permite levantar el reemay con facilidad, aunque a veces hay algún punto donde es más difícil separarlo del papel y es por eso que no hay que confiarse y proceder con cautela,
si todavía notáramos que queda algo de humedad lo devolvemos a la prensa con los secantes

así de liso y fuerte quedó en apenas una hora
(el papel japonés que sobresale lo cortamos con bisturí y regla) 
lo normal es no tener una prensa en casa así que si os animáis a hacer una laminación existe otro modo de poder llevarla a cabo, no es tan rápida pero queda igual de bien, eso sí tenéis que tener una tabla madera con chapa de melamina.
antes de proceder a la laminación debemos hacer las reparaciones pertinentes igual que en el caso de laminación con prensa.
lo primero que hay que hacer es dar una capa de tylosa a la madera para que el japonés quede pegado (antes habrá que humedecerlo un poco con el spray)

con las palmas de las manos estiramos las eventuales arrugas que pudieran aparecer en el japonés, humedecemos también la hoja que queremos laminar y la colocamos sobre el japonés (el japonés quedará en la parte trasera de la hoja) 

de nuevo estiramos las posibles arrugas y eliminamos las burbujas llevando el aire con mucha delicadeza hacia los bordes, es importante el mimo ya que sabemos que el papel húmedo es especialmente frágil
ya podemos dejar la madera en un sitio aireado hasta mañana
ahora podemos dedicarnos a rearmar nuestro libro tal como estaba en su origen, para esto nos será de mucha ayuda recuperar el mapa que nos hicimos el día que lo desmontamos

lo primero que hacemos es hacer pequeñas pilas por cuadernillos (en los libros antiguos en el pie de la primera hoja de cada cuadernillo encontramos una letra mayúscula del abecedario, en la imprenta esto facilitaba ordenarlos para poder coserlos) (creo que si amplias esta foto se consigue ver la signatura o letra)
aquí tenemos el libro apilado por cuadernillos y  procedemos a doblarlos por la mitad, para ello debemos asegurarnos que las hojas están bien colocadas y suele ayudar el hacer coincidir las esquinas de todas las hojas que forman el cuadernillo
doblamos por el centro y con la plegadera repasamos bien el doblez
aquí los tenemos ordenados alfabéticamente, en este libro como es tan extenso nos encontramos que hay una segunda vuelta al abecedario (en este caso en minúscula -a-)  y el apéndice viene con una combinación de mayúscula con minúscula (Aa)

 ahora vamos a eliminar aquellos trocitos de papel japonés que sobresalen

ya sea con tijeras o regla y bisturí
ya llegamos al final… solo nos queda prensar el libro para eliminar esa esponjosidad que ha ido adquiriendo durante el proceso de restauración… ups! mide 7’5cm de grosor 

lo partimos en tres partes más o menos iguales intercalando maderas

y lo dejamos en prensa fuerte durante 24 horas asegurándonos que el conjunto queda bien centrado para que reciba una fuerza homogénea
al día siguiente al sacarlo de la prensa el grosor del lomo mide 3’5cm,
ha disminuido considerablemente
por cierto.. ¿cómo estará la laminación que dejamos en la madera?
con una plegadera rascamos un poco el japonés por una esquina y vamos levantando la hoja laminada
lo cierto es que ofrece muy poca resistencia, casi se despega sola, ha quedado genial

adiós a nuestro libro, ahora toca encuadernarlo, pero eso será en otro curso..

la próxima semana será nuestro último encuentro, esta vez en un entorno distinto al habitual..

introducción a la restauración de papel 4

Hoy la sesión está dedicada a las reparaciones. 
Hay 2 grandes tipos de reparaciones: refuerzos y reintegración de zonas perdidas.
empezamos preparando la cola tylosa con una consistencia más bien espesa y separamos aquellas hojas que están bien de las que necesitan algún tipo de reparación
esta es la gama de tonalidades que conseguimos con el tintado de papel japonés, 
es habitual tener que usar diferentes tonos en un mismo libro según la zona que vamos a reparar
cuando la zona a reparar es papel rasgado o cuando el eje donde dobla la hoja (por donde el cuadernillo es cosido) está debilitado usamos papel japonés delgado (aprox. 9gr) porqué no falta papel sino que hay que unirlo o reforzarlo
cuando hay una zona perdida (agujero, esquina, etc.) usamos el japonés grueso (35gr) y hacemos un injerto, eso es: cortamos con los dedos un trozo de japonés con el mismo perfil que la zona a rellenar pero con algo más de diámetro que nos permita montar 1 o 2 mm sobre el papel original
aquí tenemos la zona media de la hoja debilitada, no le falta papel pero tenemos que reforzarla para que pueda volver a ser cosida, en este caso usamos japonés delgado,
encolamos siempre el papel original
colocamos la tira de papel japonés poco a poco

cubrimos con un reemay y planchamos la zona encolada para ayudar al pegado de los papeles y a acelerar el proceso de secado evitando así ondulaciones debidas a la humedad de la cola

una hipotética chispa de lector fumador podría haber dejado un pequeño agujero con quemadura, 
al tratarse de zona perdida cortamos un pequeño trozo de papel japonés grueso con los dedos, encolamos alrededor del agujero y colocamos el japón con la ayuda de las pinzas

cubrimos el papel con un reemay y procedemos al planchado de la zona encolada

aquí tenemos una bonita galería, todo un reto si queremos hacer una restauración bien integrada,
en estos casos de agujero caprichoso es muy complicado cortar el papel con los dedos y conseguir que nos quede algo parecido a este perfil, así que la mesa de luz no ayuda muchísimo

al poner el japonés sobre el papel la luz nos permite ver perfectamente la galería de manera que la vamos a poder reseguir con un objeto puntiagudo pero no cortante como unas pinzas
con la punta de las pinzas reseguimos el perfil de la galería dándole un perímetro de 1 o 2 milímetros más que permitirá que el japonés se agarre bien al papel,
con este perfil que hemos marcado sólo tenemos que estirar un poco y obtenemos la figura que necesitamos para hacer el injerto
encolamos el papel alrededor de la galería, no mucho si tenemos en cuenta que el japonés sólo va a montar 1 o 2 mm, y lo pegamos y planchamos

aquí tenemos la galería reparada, 
ahora nos falta adelgazar un poco al japonés que nos ha quedado sobre algunas letras del texto

con un bisturí vamos frotando el japonés como si lo quisiéramos adelgazar por capas, 
no se trata de cortar sino de erosionarlo
De momento hasta aquí.. Esta semana voy un poco atrasada.. En breve colgaré la parte que falta: cómo hacer el injerto si en casa no tenemos mesa de luz.

introducción a la restauración de papel 3

Una semana más seguimos con el proceso de restauración en la Escola d’Art La Industrial y hoy toca teñir papel japón con tintes naturales en distintas intensidades para conseguir un buen repertorio de papeles con matices diferentes para poder usar el que más nos convenga en futuras reparaciones.

los tintes naturales que vamos a usar son café, te y manzanilla, y los tiempos del baño serán de 2 minutos, 10 minutos y 20 minutos para así conseguir distintas intensidades de un mismo tono (marrón, rojizo y amarillo respectivamente)

 el papel japón que vamos a tintar es de dos gramajes distintos: 
el fino es de 9g/m2 y el grueso de 35g/m2

para saber con qué tinte hemos teñido el papel y de cuántos minutos ha sido el baño 
lo anotamos a lápiz en una esquina (tanto en el de 9g como el de 35g),
empezamos la pila con un reemay, luego ponemos los papeles que van a estar 20 minutos, uno delgado y uno grueso, después otro reemay, luego un japón grueso y uno delgado que van a estar 10 minutos en el baño, otra capa de reemay, encima de este ponemos el japón grueso y el delgado que van a estar 2 minutos y cerramos de nuevo con un reemay

echamos la infusión de manzanilla (con 4 bolsitas por 1 litro y medio de agua) y
hacemos entrar el conjunto de reemays y papeles en el baño como si se deslizaran de arriba a bajo paulatinamente para evitar la creación de bolsas de aire en el interior y conseguir que el tinte llegue a empapar de forma homogénea a todo el papel japón
si detectamos burbujas de aire con la ayuda de un pincel las podemos eliminar sumergiendo el conjunto 
 baño de manzanilla
 baño de te
baño de café

cuando han pasado 2 minutos retiramos la primera capa de reemay y papel japón (al estar mojado queda pegado), cuando han pasado 10 minutos retiramos la segunda capa de reemay y papel japón y a los 20 minutos retiramos la tercera capa

dejamos que escurra un poco.. 
el reemay es ideal para maniobrar con un papel que sería imposible manipular sin que se rompìera por su fragilidad al estar mojado

y lo tendemos en la parrilla de secaje

ahora podemos dedicarnos a la consolidación de las hojas del libro que estuvimos 
lavando, blanqueando y desacidificando la semana pasada.
preparamos cola tylosa (tirando a una consistencia clara) 
para realizar esta acción que aportará apresto al papel y consolidará sus fibras

empezamos haciendo una cruz con la brocha, después encolamos atravesando el papel en diagonal y seguimos encolando siempre del centro hacia fuera de la hoja asegurándonos de que no queda ninguna zona seca que provocaría tensión en el papel debido a la dilatación que sufre al ser encolado

es fácil detectar qué zona del papel está seca o encolada porque cambia mucho el color

trabajando en equipo..

a medida que el papel va siendo encolado lo vamos dejando secar en la parrilla
en la próxima sesión veremos qué papel de los que hemos teñido hoy nos conviene para reparar los desgarros o zonas perdidas de las hojas del libro y cómo llevar a cabo tal reparación 
¡hasta el miércoles que viene!

introducción a la restauración de papel 2

Este miércoles ha sido pasado por agua en la Escola d’Art La Industrial ya que hemos llevado a cabo las fases del proceso donde había que bañar el papel: en agua caliente para el lavado, en agua con perborato para el blanqueo y en un baño de hidróxido cálcico para conferir una reserva alcalina al papel.
Veamos la sesión de hoy en imágenes para una mayor comprensión:

colocamos las hojas sobre un reemay y las tapamos con otro reemay,
colocamos otra capa de hojas sobre este reemay y tapamos de nuevo..
vamos apilando capas intercaladas de hojas y reemay (primera y última capa de reemay)

mientras tanto vamos calentando agua, que no llegue a hervir para poder tocarla sin quemarnos
6 alumnos, 6 cubetas

hacemos entrar el conjunto de reemays y papeles por un extremo y paulatinamente vamos sumergiendo el resto para que no queden burbujas de aire y el agua llegue a todas las capas

dejamos el papel en el baño de agua caliente durante 10 minutos

durante este tiempo podemos levantar con mucho cuidado y sin brusquedades las capas de reemay para ayudar a eliminar los restos de cola o del hilo del cosido que pudieran quedar

aguantando firmemente con una mano para que las hojas no resbalen retiramos el agua de la cubeta
es increíble la suciedad que logramos arrastrar, sólo este paso ya le quita mucha acidez al papel, 
es un momento muy agradecido del proceso

 luego lo aclaramos con agua fría para eliminar los restos de agua sucia

y de nuevo lo volvemos a dejar otros 10 minutos en un segundo baño de agua caliente

para blanquear un poquito el papel usamos perborato (nunca lejía) un blanqueante
lento y débil suficiente para nuestro papel, la proporción es de 4g de perborato por litro de agua

será un baño de 15-20 minutos en agua caliente, 

es muy importante hacer un buen aclarado a conciencia para asegurarnos 
de que no quedan restos de perborato que podrían seguir actuando y dañarían el papel

el tercer y último paso de hoy es un baño de 20 minutos con hidróxido cálcico con el que 
le estaremos aportando una reserva alcalina al papel
(la proporción es de 1 litro de agua saturada de hidróxido cálcico por 2 litros de agua normal),
con este baño estaremos alejando el papel de la parte ácida de la escala del pH y por lo tanto le alargaremos la vida, el medidor de pH nos indica que tenemos nuestro papel en un baño con un pH 8
después de retirar el baño alcalino (esta vez sin aclarado) ya podemos levantar las capas de reemay con las hojas de una en una, con mucho cuidado y sin brusquedades ya que el papel mojado es muy frágil
lo tendemos cuidadosamente en las parrillas de secaje

y lo dejamos 24 horas secando
en el siguiente capítulo veremos cómo teñir papel japonés con distintos tonos naturales para ver cual se asemeja más a nuestro papel a restaurar.. 

introducción a la restauración de papel 1

Vamos a restaurar un libro encuadernado en pergamino del siglo XVIII titulado Officia Sanctorum (1773).
En esta primera sesión hacemos un registro del estado de conservación del libro, una ficha técnica con todos los datos, tanto bibliográficos como de materiales.
cubierta delantera

lomo

cabezada

estado del cosido

separamos las cubiertas del libro

portada manchada y deteriorada por la grasa de los dedos y la saliva en la acción de pasar la página
a la última hoja le pasa lo mismo

manchas amarillentas de agua
colocamos el libro en un burrito para proceder a retirar las cuerdas del cosido
con un bisturí cortamos los hilos que pasan por encima de las cuerdas y con unas pinzas las retiramos
separamos los cuadernillos de uno en uno

empezamos el registro de las páginas y los cuadernillos: el mapa
(importante porque durante los siguientes pasos del proceso vamos a tener todas las hojas mezcladas)
cuando tengamos que volver a armar los cuadernillos nos será muy útil

mientras desmontamos los cuadernillos observamos restos de insectos y dobleces del papel 

una vez acabado el registro de las páginas y cuadernillos procedemos a la limpieza en seco, puede hacerse con serrín de goma de borrar y/o con brochas usadas a modo de escoba, con esto retiramos polvo, restos de insectos y suciedad superficial en general
Y hasta aquí por hoy, la próxima sesión la dedicaremos al lavado con agua caliente, el blanqueo y un baño de desacidificación.